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Los abogados de Barcelona se declaran la guerra sucia por las elecciones

En las elecciones a decano de los abogados barceloneses se ha recurrido incluso a perfiles falsos en las redes sociales para desprestigiar a rivales

El Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona (ICAB) presenta los seis candidatos a decano. Si este lunes comparecieron tres aspirantes –Maria Eugènia Gay, Vanessa González y Lluís Riera-, este martes lo harán los tres restantes –Jordi Pintó, Josep Maria Paños Alejandro Labella-. Se sortearon los turnos y los espacios nobles del palacete de la calle Mallorca donde convocan a sus seguidores. Todos hacen gala de fair play, aunque desde sus respectivos entornos se reconoce que hay mucha marrullería.

En las últimas semanas han aparecido diversos perfiles de Twitter y Facebook que descalifican a determinados candidatos, en especial a Gay. Son perfiles falsos. Unas veces el nombre o la fotografía no coincide con ningún abogado de este colegio y, en otras, roban la identidad. Incluso se utilizaron las señas de una letrada, de Cádiz, que no tenía nada que ver con esta contienda electoral. A Gay se le reprocha que iniciase la campaña electoral meses antes de que este 8 de junio se proclamasen oficialmente las candidaturas.

Tres miembros de su lista –Cristina Vallejo, Olga Arderiu y Carlos Echavarri– se dirigieron por correo electrónico a alumnos de la Escuela de Práctica Jurídica del ICAB, del que son profesores, para comunicarles que se presentaban a las elecciones en la candidatura de Gay. En este correo se les invitó al bar Gambito el 4 de mayo pasado, ocho semanas antes de las elecciones de este 28 de junio. Se les decía que contaban con ellos para llevar a cabo su “proyecto colegial”. No les pedían el voto, pero casi.

La vista gorda del comité electoral

González impugnó las candidaturas lideradas por Gay, Pintó y Riera porque presentaron la totalidad de su lista con mucha antelación a su proclamación inicial. Documentó su queja, pero el comité electoral del ICAB no la ha tenido en cuenta. Pintó utiliza sus propios medios de comunicación para la campaña. De estos se quejan las otras candidaturas.

Desde la lista de Gay se recuerda que Pintó (son los dos principales rivales) es propietario del Instituto Superior de Derecho y Economía (ISDE), un centro de formación que “compite directamente” con la Escuela de Práctica Jurídica del ICAB. Además, su familia controla la revista Economist & Jurist y la publicación digital Informativo Jurídico. No critican que estos medios hagan campaña para Pintó, sino que este no precise que están bajo su control. “Aparentan independencia, pero están al servicio” de Pintó.

tomado de: economiadigital.es

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Los abogados claman por un turno de oficio “sin esclavos”

Madrid, 10 jun (EFE).- Diez asociaciones de abogados han convocado para el próximo martes una asamblea para rechazar la reforma de la Ley de Asistencia Jurídica Gratuita, en la que el turno de oficio pasa a ser obligatorio para todos los letrados, lo que, según ellos, les esclaviza.

#TurnoOficioSinEsclavos es el hastag creado por los convocantes para expresar su oposición a esta reforma que hace hincapié en “el carácter de servicio público de esta actividad prestacional” y subraya que será “obligatorio” salvo dispensa colegial.

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Los abogados pobres: “¡Esto es una puta ruina!”

Dionisio M. no pudo seguir pagando las cuotas de su colegio profesional. No uno ni dos sino “varios meses”, hasta que lo expulsaron por impago. Entonces, ya no podía ejercer. “¡Una puta ruina!”, exclama este letrado barcelonés que perdió todo durante los años más duros de la crisis, en 2012. Después se ha recuperado “más o menos, porque defendiendo pobres, que es mi especialidad, no te haces rico”, pero recuerda estos años como una pesadilla en la que además se le acumularon los problemas “personales con los económicos”.

“Si lo que esperas de tu abogado es que baje de un Jaguar con su traje, te estás equivocando”, advierte Tomás Espuny, letrado barcelonés de 36 años. “Aquí gente que se haga rica hay muy poca. Casi ninguna. Todo lo demás es fachada, apariencia”. Él lleva más de 13 años con su despacho en Sant Boi “trabajando de siete de la mañana a 10 de la noche” y sobrevive, “aunque no es fácil”. Espuny admite que conoce a muchos que no han sido capaces de aguantar la crisis: “No llegan a fin de mes”.

No es un caso aislado. El 85% de los 150.000 abogados en ejercicio que hay en España asegura que conoce a algún colega que está pasando graves apuros económicos, y el 78% afirma que “ahora es más difícil vivir de la profesión que hace 10 años”. El expresidente del Consejo General de la Abogacía Carlos Carnicer lo resumía de esta manera: “Nunca estuvo tan extendida la impresión de precariedad”.

El 85% de los 150.000 abogados que hay en España asegura que conoce a algún colega que está pasando graves apuros económicos

Pedro tiene 55 años y se ha montado el despacho en su casa. Entiende de costes y la cosa no da para más. Fue directivo de empresas grandes, algunas de hasta 1.000 empleados, pero al cumplir los 50 años, en 2012, pensó que era cuestión de tiempo que lo pusieran en la calle. Y prefirió adelantarse: “Mejor me movía yo antes de que me movieran y di un salto al vacío”. Ahora sobrevive sin lujos y “teniendo que llamar a un timbre cada minuto”. “Las cosas han cambiado mucho, no me quejo, me adapto”, dice con resignación este letrado que confiesa que no se compra un disco, su mayor afición, “desde hace muchos años”. Pedro pide quedarse en “simplemente Pedro” porque entiende que este retrato no le iba a beneficiar en su búsqueda diaria de clientela.

Los mismos asuntos que antes de la crisis y de la irrupción de los grandes despachos de minutas económicas suponían unos ingresos de 1.500 euros, como una demanda de divorcio, ahora se quedan en una factura de 300. “Es lo que hay”, resume Pedro, que cada vez que tiene una reunión importante les pide a unos familiares un despacho en su negocio para recibir a los clientes.

Dos euros la hora

Tomás decidió quitarse el traje y mostrarse tal cual es, “un tipo normal”. Se queja de los turnos de oficio, a los que califica de horror: “Te pagan el día de la guardia, pero en realidad haces tres. Además, te pagas los desplazamientos y todo eso”.

Una bandera que enarbola Vanessa González, presidenta en Cataluña de la Asociación de Letrados por un Turno de Oficio Digno: “¡Van a matarlo, porque si te cuesta dinero en lugar de ganarlo, apaga y vámonos!”. Según los datos estimados por las asociaciones, los letrados cobran unos dos euros la hora en el servicio de justicia gratuita. En España hay apuntados 42.700 en el turno de oficio. González también conoce muchos abogados en situación muy precaria. Además, se lamenta de las malas prácticas en las que, en su opinión, incurre sistemáticamente su colegio profesional.

Me ofrecieron un trabajo como abogada de más de 12 horas por 300 euros al mes y pagándome yo el seguro, pero lo rechacé

No pintan un panorama mucho mejor desde la Asociación de Jóvenes Abogados (sus asociados tienen hasta 40 años). Mara Monreal, su presidenta, lo dice sin muchos rodeos: “Lo vemos muy mal, negro”. No solo por las dificultades de los jóvenes que deciden montar su propio despacho (el 70% de los colegiados opta por esta opción a lo largo de su carrera profesional), sino también por aquellos que quieren prestar sus servicios por cuenta ajena.

“No es una cosa específica de la abogacía, pero resulta llamativo que no se respeten las leyes laborales en el mismo entorno que debería servir para defender a aquellos a quienes se atropellan sus derechos. ¡Hay muchos abusos, en casa del herrero cuchillo de palo!”, se lamenta Monreal, que considera que “a veces, es casi peor que te paguen lo que te ofrecen a que no te paguen nada”, y cuenta su propia experiencia personal: “Yo renuncié a un trabajo de más de 12 horas por 300 euros al mes y pagándome yo el seguro. Preferí comer todos los días pasta a secas que pasar por el aro”.

60 horas semanales

Sobre esa situación precaria, la asociación que preside Monreal presentó a primeros de mayo una encuesta entre sus afiliados de la que se desprenden datos muy poco halagüeños para el sector. Por ejemplo, que el 40% de los encuestados prestan su trabajo bajo una situación de “falsos autónomos” y casi el 10% son falsos autónomos que además no reciben ningún tipo de remuneración. Además, cuatro de cada 10 no superan los 6.000 euros de ingresos anuales. Muchos de ellos completan jornadas semanales de más de 60 horas.

Tomado de elconfidencial.com